Residuos domésticos y comerciales

13/06/2019

  • Dirección General de Cambio Climático y Educación Ambiental
  • Gestión de residuos
Gestión, sistema de recogida y tratamientos de estos tipos de residuos.

La Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados incluye las siguientes definiciones:

  • Residuos domésticos: son los residuos generados en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas. Se consideran también residuos domésticos los similares a los anteriores generados en servicios e industrias.
    Esta categoría incluye los residuos que se generan en los hogares de aparatos eléctricos y electrónico, ropa, pilas, acumuladores, muebles y enseres, así como los residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria. También tienen esta consideración los residuos procedentes de la limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas, los animales domésticos muertos y los vehículos abandonados.
  • Residuos comerciales: aquellos residuos generados por la actividad propia del comercio, al por mayor y al por menor, de los servicios de restauración y bares, de las oficinas y de los mercados, así como del resto del sector servicios.
    Aunque la composición de los residuos domésticos y la de los comerciales es, en general, similar, presentan peculiaridades en variedad y volumen de generación que recomiendan su consideración diferenciada al objeto de mejorar su gestión.

Gestión de los residuos domésticos y comerciales

La obligación de gestionar los residuos domésticos generados en los hogares, comercios y servicios corresponde a las entidades locales (ayuntamientos y entidades supramunicipales como diputaciones provinciales y comarcas), que pueden actuar de forma independiente o asociada, según se establezca en sus ordenanzas. Además, los entes locales pueden gestionar los residuos comerciales no peligrosos y los residuos domésticos generados en las industrias.

PUNTOS LIMPIOS: fijos o móviles, son equipamientos que facilitan principalmente la gestión de las fracciones no ordinarias de residuos de competencia municipal (envases de pinturas, escombros procedentes de obras de construcción y reparación domiciliaria menores, residuos voluminosos como colchones y muebles…). Para más informacón debe consultar con su Ayuntamiento.

Para la gestión de estos residuos hay que considerar:

  • Fracciones de residuos que se recogen de forma separada
  • Sistemas de recogida
  • Tratamientos posteriores

Fracciones de residuos que se recogen de manera separada

En la actualidad, es obligada la recogida separada de al menos papel, metal, plástico y vidrio, existiendo la posibilidad de recoger más de uno de estos materiales juntos, siempre que se garantice su posterior separación sin pérdida de calidad de los materiales ni aumento de costes. La recogida separada de la materia orgánica es el siguiente paso, cuya implantación obligatoria por los municipios va a ser legalmente exigida a corto plazo.

Hoy en día en Aragón, está completamente implantada la recogida municipal separada en contenedores de papel-cartón, envases ligeros y vidrio. Además, se está fomentando la recogida separada de la materia orgánica. Estas recogidas principales u ordinarias se complementan en muchos municipios con otras específicas de residuos voluminosos, de textil, de residuos con características de peligrosidad como pilas, restos de pinturas, aceites u otros. La fracción resto de los residuos contempla todos aquellos residuos no separados.

Para aquellos residuos generados en los hogares o similares que los municipios no han establecido recogida selectiva, debe entenderse que pueden ser depositados en el contenedor del resto, donde va todo mezclado, si bien esta no es la mejor opción desde el punto de vista de la actual política de gestión de residuos.

FRACCIONES DE RESIDUOS DOMÉSTICOS Y COMERCIALES

Algunas de estas fracciones están sujetas al régimen de responsabilidad de los fabricantes en la generación de residuos, en cumplimiento del principio “quien contamina paga”, de forma que el productor del producto se responsabiliza de la gestión de los residuos que su producto genera.

Sistemas de recogida 

La recogida de los residuos domésticos y comerciales se puede llevar a cabo por diferentes sistemas, directamente relacionados con el sistema de separación escogido, los más habituales son:

  • Contenedores, que pueden estar en superficie o soterrados
  • Recogida puerta a puerta
  • Sistemas neumáticos, que pueden ubicarse tanto en el interior como fuera de las viviendas
  • Puntos limpios, fijos o móviles, que facilitan principalmente la gestión de las fracciones no ordinarias de residuos de competencia municipal (envases de pinturas, escombros procedentes de obras de construcción y reparación domiciliaria menores, residuos voluminosos como colchones y muebles…)
  • Sistemas de recogida específica para residuos voluminosos, pilas, aceites, aparatos eléctricos y electrónicos…
  • Sistemas de recogida separados para residuos comerciales

Además del sistema escogido, la eficiencia de la recogida se ve condicionada por la ubicación del equipamiento, los vehículos recolectores, la frecuencia de la recogida y los gestores que los reciben (públicos, privados, mixtos…).

Un buen sistema de recogida permite obtener una fracción separada de calidad y en cantidad, para ello debe adaptarse a cada territorio y a las necesidades de los diferentes generadores que incluye. Además, debe tener en cuenta otros aspectos como son la gestión del espacio público, la contaminación atmosférica o acústica, los olores, el tráfico…

Tratamientos posteriores

Los residuos se deben tratar respetando el principio de jerarquía de actuación en la política de gestión de residuos, que establece el siguiente orden de prioridades en materia de residuos:

  • 1. Prevención, que consiste en adoptar medidas orientadas a reducir la generación de residuos, su impacto adverso sobre el medio ambiente y la salud humana y su contenido en sustancias nocivas.
  • 2. Valorización de los residuos, tratando en primer lugar de reutilizar los residuos, cuando esto no sea posible reciclar los materiales y, en última instancia, proceder a su valorización energética.
  • 3. Eliminación de los residuos, de forma segura y solamente cuando no existe otra alternativa.

La actual legislación establece que antes de 2020, la cantidad de residuos domésticos y comerciales destinados a la reutilización y reciclado de las fracciones de papel, plástico, metal, vidrio, biorresiduos y otras fracciones reciclables debe ser de al menos el 50% en peso.

Los residuos generados son tratados con diferentes objetivos según vaya a ser su gestión final. Se llevan a cabo tratamientos para modificar las características físicas, químicas o biológicas para reducir o neutralizar las sustancias peligrosas que contienen, recuperar materias o sustancias valorizables, facilitar su uso como fuente de energía o adecuarlos para su tratamiento final de eliminación. Los tratamientos dependen de la fracción de residuos que se trate y están fuertemente condicionados con el modelo de separación en origen elegido.

Los principales tratamientos a los que se someten los residuos domésticos y comerciales son:

Preparación para la reutilización: consisten en la comprobación, limpieza o reparación del producto.

Tratamientos para la valorización mediante reciclaje de materiales: Son tratamientos que pretender aprovechar los materiales que contienen los residuos y hay varios tipos de tratamientos.

  • Tratamientos biológicos: se basan en biodegradar la materia orgánica, siendo los más habituales el compostaje y la biometanización. El compostaje se lleva a cabo en presencia de oxígeno, bajo unas condiciones de ventilación, humedad y temperatura controladas, imitando la transformación de la materia orgánica en la naturaleza y da lugar a un material estable e higienizado. Cuando este tratamiento se aplica a residuos de materia orgánica que se han recogido de forma separada y que cumplen una serie de requisitos legalmente establecidos se obtiene compost, que se puede utilizar como fertilizante orgánico o enmienda para el suelo. La biometanización o digestión anaerobia es un proceso biológico que, en ausencia de oxígeno y a lo largo de varias etapas en las que intervienen diferentes tipos de microorganismos, la fracción más biodegradable de la materia orgánica se transforma en una mezcla de gases formada principalmente por metano y dióxido de carbono y por otros gases en menor proporción (vapor de agua, monóxido de carbono, nitrógeno, hidrógeno, anhídrido sulfhídrico, …). Esta mezcla se llama biogás y es un gas combustible de elevada capacidad calorífica.
  • Tratamientos mecánicos: que permiten la selección y clasificación de los residuos por materiales y, en combinación de procesos manuales, permiten recuperar las fracciones reciclables y prepararlas para su posterior comercialización.
  • Otros tratamientos, como son la selección mecánica y el tratamiento de residuos voluminosos o el reciclaje de tierras y escombros.

Tratamientos para la valorización energética. Pretenden aprovechar energéticamente los rLos residuos. Existen diferentes tratamientos, todos ellos térmicos, que en última instancia producen calor que es aprovechado para la generación eficiente de energía eléctrica.Tratamientos para la eliminación de los residuos. Existen dos alternativas:

  • Incineración
  • Depósito en vertedero: excepto en el caso de residuos inertes cuyo tratamiento sea técnicamente inviable, los residuos se deben tratar previamente para reducir su volumen y su peligrosidad. Además, los vertederos deben cumplir unos requisitos de construcción y explotación, de forma que su empleo sea seguro y se puedan controlar, tanto durante su vida útil como tras su sellado. La legislación regula de forma concreta los tipos y características que deben cumplir los residuos para depositarlos en cada uno de los tres tipos de vertederos (para residuos peligrosos, para residuos no peligrosos y para residuos inertes).

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