Papel y cartón

13/06/2019

  • Dirección General de Cambio Climático y Educación Ambiental
  • Gestión de residuos
El papel y cartón representa una de las fracciones más importantes de nuestros residuos sólidos.

El papel y cartón representa una de las fracciones más importantes de nuestros residuos sólidos.

Históricamente, el papel se ha fabricado a partir de gran variedad de materiales con fibra como el algodón, la paja de trigo, lino, trapos de lino..., aunque a día de hoy el papel se fabrica fundamentalmente a partir de de fibra de celulosa virgen obtenida a partir de madera y de fibra de celulosa recuperada a partir papel y cartón reciclado.  La capacidad de reciclaje no es ilimitada y hay que prestar atención a la prevención de la generación de residuos de papel y cartón, ya que la fibra de celulosa se va rompiendo en los sucesivos usos, de forma que puede ser reutilizada sólo una media de seis veces.

Reciclar un residuo como el papel y el cartón supone numerosos beneficios medioambientales. Disminuye el uso de recursos como la madera, el agua y la energía, se reduce la cantidad de residuos generados alargando la vida de los vertederos y disminuye la contaminación del agua y del aire. No obstante, hay una fracción del papel consumido que es irrecuperable, bien porque se almacena en forma de libros, revistas, documentos, etc. o bien porque su uso hace imposible su recuperación.

Otro aspecto en relación al reciclaje de papel y cartón es que la fibra de celulosa se va rompiendo en los sucesivos usos, de forma que puede ser reutilizada sólo una media de seis veces, lo que limita su capacidad de reciclaje.

Dentro de la planificación autonómica, los residuos de papel y cartón están incluidos en el Subprograma Papel-Cartón y Envases Ligeros (del Programa de Responsabilidad Ampliada del Productor), página 109, del Plan GIRA 2018-2022.

Normativa

La Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008 sobre los residuos establece como objetivos para este tipo de residuos:

  • Antes de 2020, deberá aumentarse como mínimo hasta un 50% global de su peso la preparación para la reutilización y el reciclado de residuos de materiales tales como, al menos, el papel, los metales, el plástico y el vidrio de los residuos domésticos y posiblemente de otros orígenes en la medida en que estos flujos de residuos sean similares a los residuos domésticos.

La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, en su art. 22 establece los siguientes objetivos específicos para la reutilización, reciclado y valorización:

  • Antes de 2015 debía estar establecida la recogida separada para, al menos, los materiales siguientes: papel, metales, plástico y vidrio.
  • Antes de 2020, la cantidad de residuos domésticos y comerciales destinados a la preparación para la reutilización y el reciclado para las fracciones de papel, metales, vidrio, plástico, biorresiduos u otras fracciones reciclables deberá alcanzar, en conjunto, como mínimo el 50% en peso.

El Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero ya estableció como objetivo:

  • Reducir los residuos urbanos biodegradables destinados a vertedero, respecto a los generados en 1995, hasta un 35% para el 16/07/2016.

Prevención y gestión

La legislación en materia de residuos establece la prioridad de la prevención en la generación de los mismos. Esto es, que hay que incidir en la reducción o el ahorro del empleo de papel y cartón. Lo que supone utilizar productos de papel y cartón sólo cuando sea necesario y aprovecharlos al máximo. También hay que tratar de reutilizar al máximo el papel y el cartón.

Una vez generado el residuo, la responsabilidad de la gestión de los residuos de papel y cartón de origen doméstico y comercial (los denominados envases ligeros de papel y cartón) recae sobre el que ha puesto en el mercado el producto envasado, si bien puede cumplir sus obligaciones mediante un sistema integrado de gestión / sistema colectivo de responsabilidad ampliada. En concreto, la gestión de residuos de papel y cartón de origen doméstico y comercial es llevada a cabo por Ecoembes y los productores de los envases deben financiar su recuperación una vez que se convierten en residuos.

Un aprovechamiento óptimo de estos residuos viene de la mano de una buena separación en origen, libres de restos de otros residuos que los contaminan y dificultan su reciclaje. Los residuos de papel y cartón domésticos y comerciales son los que se recogen en el contenedor azul, aunque existen otras opciones de recogida como son los puntos limpios o la recogida puerta a puerta tanto en domicilios como en comercios e industrias. Residuos aptos para el reciclaje de papel y cartón son los restos de periódicos, revistas, papel, cajas o embalajes de cartón y bolsas de papel. No son válidos el papel de cocina y sanitario, los brick (que van al contenedor amarillo), el papel de aluminio y las etiquetas adhesivas.

Algunos consejos respecto a los residuos de papel y cartón aportados al sistema de gestión son evitar incorporar al sistema de recogida de papel y cartón otro tipo de materiales como podrían ser bolsas de plástico empleadas para su almacenaje en el hogar, clips, grapas y precintos y tratar de que ocupen el mínimo espacio posible para una mayor eficiencia en su recogida.

Ha de señalarse que el sistema de fabricación ha ido mejorando progresivamente y en la actualidad se puede utilizar papel y cartón reciclado con total normalidad para cualquier uso. Incluso hay diversos productos de papel de uso cotidiano que se fabrican casi exclusivamente con papel recuperado, tales como el papel de prensa o papeles para embalaje.

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