Pilas y acumuladores

13/06/2019

  • Dirección General de Cambio Climático y Educación Ambiental
  • Gestión de residuos
Descripción de estos rediduos, normativa, prevención y gestión.

Las pilas y los acumuladores son dispositivos que permiten obtener energía eléctrica por transformación de la energía química. Se emplean en gran variedad de aparatos eléctricos y electrónicos como transistores, juguetes, linternas, relojes, calculadoras… Las pilas y acumuladores contienen algunos metales pesados potencialmente peligrosos para la salud y el medio ambiente. Por ello, se consideran residuos peligrosos y hay normativa específica para su recogida y tratamiento.

Las pilas están constituidas por uno o varios elementos primarios que no pueden ser regenerados y, por tanto, no son recargables. Los acumuladores están constituidos por uno o varios elementos secundarios que pueden ser regenerados y son, por tanto, recargables. Esto es, una vez agotado el acumulador se pueden regenerar los elementos activos de forma que los acumuladores, a diferencia de las pilas, admiten varios ciclos de carga y descarga, y la cantidad de residuos que generan los acumuladores es inferior a los que producen las pilas.

Es habitual emplear la palabra batería al referirse a acumuladores. Pero esta denominación no se ajusta en todos los casos a la definición de batería establecida en la normativa, según la cual una batería es un conjunto de pilas o acumuladores conectados entre sí, formando una unidad integrada y cerrada dentro de una carcasa exterior no destinada a ser desmontada ni abierta por el usuario final. Ejemplos de baterías son las de automoción y las baterías industriales.

Hay numerosos tipos de pilas y baterías: de tipo doméstico, de automoción, industriales, pilas domésticas estándar, de botón…

Los elementos tóxicos más habituales en las pilas y baterías son el mercurio, el plomo y el cadmio, aunque también pueden contener zinc, manganeso y níquel. La actual normativa establece límites para el contenido de este tipo de sustancias en las pilas y baterías que se comercializan. En la misma línea, también establece objetivos de recogida y reciclaje de este tipo de residuos.

Dentro de la planificación autonómica, los residuos de pilas y acumuladores están incluidos en el Subprograma Pilas, Acumuladores y Baterías (del Programa de Responsabilidad Ampliada del Productor), página 152, del Plan GIRA 2018-2022.

Normativa

Esta normativa afecta a todos los tipos de pilas, acumuladores y baterías, incluyendo las procedentes de vehículos al final de su vida útil y de aparatos eléctricos y electrónicos. Solamente se excluyen las empleadas en equipos concebidos con fines militares o destinados a ser enviados al espacio.

Prevención y gestión

Las pilas y acumuladores no suponen un porcentaje en peso elevado respecto a la totalidad de residuos que se genera, sin embargo, tienen un elevado potencial de contaminación debido a los metales pesados que contienen y su gestión es compleja y costosa. De acuerdo a la actual política en la gestión de residuos, la prevención en la generación de sus residuos resulta prioritaria. Las acciones que se pueden desarrollar son la sustitución de pilas y acumuladores de un solo uso por pilas y acumuladores recargables, el uso de productos que se conecten directamente a la corriente eléctrica y de pequeños aparatos eléctricos y electrónicos solares. Otra alternativa es la utilización de dinamos, en auge en la actualidad en ciertos dispositivos como es el caso de las linternas.

La responsabilidad de la gestión de los residuos de pilas y acumuladores recae sobre aquel que pone el producto en el mercado, si bien puede cumplir sus obligaciones mediante sistemas integrados de gestión / sistemas colectivos de responsabilidad de los fabricantes en la generación de residuos. Los responsables de poner por primera vez estos productos en el mercado, deben financiar su gestión y reciclado una vez se convierten en residuos y las entidades gestoras de estos sistemas, deben desarrollar circuitos de recogida separada y transporte.

La recogida separada de este tipo de residuos permite un reciclaje de calidad de los materiales que contienen y un tratamiento adecuado de las sustancias peligrosas que contienen. Una vez separados en origen, se deben entregar en los sistemas de recogida habilitados. Los sistemas más frecuentes para este tipo de residuo de origen doméstico son los puntos limpios, puntos de recogida adjuntos a contenedores, marquesinas… y los puntos de recogida en establecimientos comerciales y especializados. En el caso de los residuos de pilas y acumuladores de origen profesional, los sistemas de recogida más habituales son a demanda a partir de un acopio mínimo de residuos o por rutas de frecuencia definida. Un dato que debe señalarse, es que la recogida de pilas industriales y de automoción casi alcanza el 100% debido a su valor económico.

El tratamiento que se aplica a este tipo de residuos es la recuperación de los materiales que las componen, como son plásticos, metales, ácidos y sales.

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