Aceites industriales

13/06/2019

  • Dirección General de Cambio Climático y Educación Ambiental
  • Gestión de residuos
Los aceites usados son todos los aceites minerales o sintéticos industriales o de lubricación que han dejado de ser aptos para el uso originalmente previsto.

Los aceites usados son todos los aceites minerales o sintéticos industriales o de lubricación que han dejado de ser aptos para el uso originalmente previsto. Se generan principalmente en automoción (talleres, estaciones de servicio, …), en las industrias y en los procesos de mantenimiento de la lubricación de la maquinaria.

Los aceites industriales van perdiendo sus cualidades en los procesos mecánicos y de alta temperatura a los que se han sometido. El resultado es una mezcla completa de compuestos orgánicos, partículas procedentes de los metales de la maquinaria y otros elementos químicos procedentes de los aditivos utilizados. Todos estos componentes hacen que se trate de residuos peligrosos.

Es importante que los aceites industriales usados se gestionen de forma adecuada, ya que su vertido incontrolado supone un alto riesgo para el medio natural. Cuando se vierte sobre el suelo, sus componentes no son fácilmente biodegradables y cubren el terreno con una capa impermeable que impide el normal desarrollo de la actividad biológica y química del suelo, pudiéndose alterar la fertilidad del suelo y por tanto afectar a la vegetación. Cuando los residuos de aceites industriales usados llegan a los acuíferos, se forma una película superficial sobre el agua que impide su oxigenación y altera su equilibrio biológico. Además, en cualquier caso, existe el riesgo de que sus componentes tóxicos bioacumulables lleguen a la cadena alimentaria.

Dentro de la planificación autonómica, los aceites industriales usados están incluidos en el Subprograma Residuos de Aceites Industriales Usados (del Programa de Responsabilidad Ampliada del Productor), página 149, del Plan GIRA 2018-2022.

Normativa

Prevención y gestión

La reducción de la generación de residuos de aceites usados y de su peligrosidad pasa por el desarrollo de aceites cuya composición les proporcione mayor vida útil y con componentes menos tóxicos. También deben adoptarse las medidas oportunas para evitar derrames accidentales y emplear únicamente la cantidad recomendada.

Los aceites industriales usados son un tipo de residuo amparado por la aplicación de la responsabilidad ampliada de los fabricantes en la generación de residuos, en la que el productor del residuo, es decir, los fabricantes e importadores, están obligados a asegurar la gestión y sufragar el coste total de la gestión. En este caso concreto la gestión es llevada a cabo por los sistemas de gestión SIGAUS  y SIGPI.

Las industrias y empresas tienen la obligación de entregar los aceites industriales a un gestor autorizado y cuando es el ciudadano el que genera el residuo de aceite usado (al cambiarse él mismo el aceite de motor del coche o de algún tipo de aparato) debe de recogerlo en un recipiente adecuado y depositarlo en un punto limpio. Este tipo de residuo debe almacenarse de forma separada, sin mezclar con agua y otros residuos y entregarse en las condiciones establecidas por los gestores autorizados y los puntos limpios.

Cuando se adquiere el aceite industrial se paga una cantidad por su posterior gestión, de forma que, siempre que el gestor al que se entrega haya firmado un convenio de colaboración con alguno de los sistemas integrados de gestión, la entrega del residuo para su gestión debe ser gratuita.

Los aceites usados recogidos por gestores autorizados, se analizan y, en función de su composición y características, se trasladan a las diferentes plantas de tratamiento. Para la regeneración de aceites industriales usados, se lleva a cabo una destilación fraccionada en la que se obtienen bases regeneradas similares a las obtenidas en el primer refino del petróleo y pueden ser utilizadas como materia prima para la fabricación de nuevos aceites lubricantes, con el consiguiente ahorro de otros derivados del petróleo. Además de las bases regeneradas, se obtienen, entre otros, productos bituminosos que pueden tener aplicación en la fabricación de productos asfálticos. Cuando las características del residuo no permiten su regeneración, se utilizan como combustibles, siendo sometidos a procesos de filtrado, decantación y reducción del contenido en agua para que sean aptos para su valorización energética.

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