Servicio de atención psicológica para hombres

12/06/2019

  • Instituto Aragonés de la Mujer (IAM)
  • Violencia de género
  • Derechos y servicios a la ciudadanía
  • Salud
  • Igualdad de oportunidades

Introducción

Actualmente, las situaciones de violencia dentro del hogar están generando, tanto en medios de comunicación como en el resto de la sociedad, un interés creciente y de gran preocupación. Pese a la “alarma social” es un problema poco conocido que tiende al enmascaramiento y en donde no es fácil la generalización. Habitualmente, al violencia en el hogar se enmarca dentro de un proceso asimétrico dentro de la relación de pareja, que implica comportamientos de control y abuso en la consecución del poder.

Por otra parte, la ruptura de la víctima  y el agresor no disminuye el riesgo para la víctima, sino, bien al contrario, este riesgo se agudiza. Es más, aunque la ruptura se haga definitiva, el patrón de comportamiento del hombre agresor tiende a repetirse con futuras parejas. Esto nos indica que junto a la necesidad de medidas penales firmes y contundentes es necesario tener en cuenta otras medidas complementarias que aborden desde distintos frentes la violencia de género.

Por eso, todo intento de entender, prevenir e intervenir para reducir la incidencia de los malos tratos pasa no solo por la intervención y el trabajo con víctimas, sino también con agresores.

Características

Se trata de un programa de Atención psicológica  dirigido a hombres que presentan problemas de control y que dan lugar a situaciones de violencia en el hogar en las relaciones de pareja. Este servicio pretende hacer consciente al hombre de su papel en la resolución de las situaciones de violencia, trabajando estrategias y habilidades que les ayuden a controlarse y a desarrollar formas diferentes de afrontar conflictos.

La finalidad fundamental en el que se basa es buscar la protección de la mujer, incluyendo para ellos la atención psicológica  causantes de malos tratos. Los objetivos del servicio pretenden asegurar el bienestar psicológico de las mujeres víctimas de malos tratos, principalmente en el caso de que la relación se mantenga, así como prevenir posteriores situaciones violentas.
El tratamiento es individual, de carácter psicológico y en ningún momento sustitutivo de penas de carácter judicial.

Atiende a hombres residentes en la Comunidad Autónoma de Aragón que hayan sido actores de malos tratos a mujeres en el marco de las relaciones familiares o similares, en las tres capitales de provincia.

Preguntas y consejos

  1. A lo largo de mi relación he tenido comportamientos violentos con mi pareja, pero después del último incidente he cambiado, estoy muy arrepentido y me he reconciliado con mi pareja, estamos muy bien y creo que nunca más me volverá a pasar:  Aunque tu arrepentimiento y la “luna de miel” que vives tras el último incidente te hagan creer lo contrario será muy fácil que tus conductas violentas de siempre se vuelvan a repetir tarde o temprano. Participar en un proceso terapéutico y psicoeducativo te va a ayudar a producir cambios duraderos y sólidos.

  2. Yo no he agredido nunca físicamente a mi pareja, ¿tiene sentido que acuda al servicio? La violencia física es un eslabón más de la violencia doméstica. La violencia psicológica puede ser tan dañina o más que la física. Una palabra, un silencio, o un desprecio... pueden ser más dolorosos que un empujón: la violencia psicológica también se trabaja en el servicio.

  3. No he recibido ninguna denuncia sobre violencia de género, ¿es necesario que acuda al servicio?  Si ejerces, o has ejercido alguna forma de violencia en casa, el servicio te va a ayudar a controlar el impulso de la ira y a gestionar tus emociones más destructivas para construir unas relaciones más sanas basadas en el respeto y la igualdad. El servicio es para hombres que acuden voluntariamente al servicio, para ello, han de tener la motivación de venir y la conciencia suficiente sobre la existencia de un problema que se puede trabajar. O sea, el servicio no es obligatorio para quien acude, pero sí, muy recomendable para hombres con problemas de autocontrol.

  4. Aunque reconozco mis conductas violentas y mis pérdidas de control, no me considero un enfermo mental como para ir al psicólogo: No es necesario tener un trastorno mental para acudir al psicólogo. Seguramente no tienes ninguna enfermedad mental, pero el trabajo con el psicólogo te va a enseñar que eres responsable de lo que haces, piensas, sientes y dices. Con el proceso psicoeducativo vas a conocerte mejor, a controlarte, a comunicarte, relacionarte... No te vamos a considerar un enfermo, sino un hombre que hacía las cosas de una manera y que aprende a hacerlas de otra más madura, respetuosa, consciente y responsable.

Enlaces de interés y Bibliografía

  • Hombres maltratadores. Boira, Santiago.

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